domingo, 9 de enero de 2011

Alas


A Rocko
Te sostienes sobre cuatro pilares
de vaguedad innata
ininterrumpida.
En un eterno aura de suspenso

Dejas por la mañana
 dormida en la cama tu sonrisa,
ella descansa por ti los esfuerzos.

Cargas en la espalda
el murmullo de dos secretos
ese, que forma parte de tu misticismo incauto
y el que forma parte
                de mi palpitar irreflexivo
                de mi conciencia represiva

La fuerza se te ajusta al cuerpo
                A la mandíbula
                A los brazos

Eres la voz  rasposa y aburrida
la mirada ligera, inquieta y desordenada
el pozo al que caí sin darme cuenta

Llevo clavadas en el morbo
las tres manecillas del reloj,
tres raíces de tanta espera

Eres tu nariz recta
                y el silencio incómodo

Se me figura a veces
que en lugar de ojos
tienes dos carbones encendidos

Y en lugar de brazos,
                alas.

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