miércoles, 3 de noviembre de 2010

Muerte: 23 enero 2008

Tomé las ocho píldoras que se me habían caido, y me las metí todas a la boca.
El sabor amargo penetró en mi lengua mientras tomaba el vaso de agua. Le dí dos tragos.
Lágrimas comenzaron a caer de mi ojos aunque yo no las sentía.
No quería sentir ni pensar,y aún así lo hacía. Me senté junto a la cama, en el piso, y abracé mi rodillas, juntándolas a mi cuerpo.
Meciéndome adelante y atrás con lentitud recordé cuando mi mamá me arrullaba entre sus brazos, ni siquiera cuando cumplí los 20 dejó de hacerlo. Siempre me consoló cuando hizo falta. Excepto ahora.
Empecé a perder la fuerza, y por másque aferraba mis manos alrededor de mis piernas, el desguance aflojaba los músculos.
La pared me detuvo y quedé a ras del suelo.
"Soy un fiedo herbido" pensé haciendo un gran esfuerzo, todo parecía tan irrelevante ahora.
¿Es que alguna vez olvidé tomarme las cosas  en serio?  

3 comentarios:

  1. Hey Lucía, ¿así que has abierto un blog eh? Pues adivina qué. ¡Me has inspirado para continuar con el mío! Jajajaja. Coméntale no seas gacha, casi todo es poesía y para eso si soy medio malo. Es http://valledelanoche.blogspot.com/ ¡Tui comenti alimentano il mío blog!

    PD:¡Soy tu primer seguidor! yeah!

    ResponderEliminar
  2. me gustó mucho grax por compartirlos

    cuidate mucho tkm

    ResponderEliminar
  3. Visitaré tu blog! No tengas duda! Gracias por el interés Manzana! jajaja Te mando un besote apretado!

    ResponderEliminar